
About the AuthorJulia Navarro es periodista y ha trabajado a lo largo de su carrera en prensa, radio y televisin. Es autora de los libros de la actualidad poltica Nosotros, la transicin; Entre Felipe y Aznar; La izquierda que viene y Seora presidenta. Adems, ha publicado cuatro novelas. Con la primera, La hermandad de la Sbana Santa, obtuvo un espectacular xito y alcanz los primeros puestos de ventas. Con las siguientes, La Biblia de barro y La sangre de los inocentes, ambas xitos de pblico y crtica, se consolid como una de las escritoras espaolas con mayor proyeccin internacional. Estos tres ttulos han vendido millones de ejemplares y se han publicado en treinta pases.Excerpt. Reprinted by permission. All rights reserved.1Eres un fracasado.Soy una persona decente.Mi ta levant la vista del folio que tena en las manos. Lo haba estado leyendo como si el contenido del escrito fuera una novedad para ella. Pero no lo era. En aquel currculo estaba resumida mi breve y desastrosa vida profesional.Me mir con curiosidad y sigui leyendo, aunque yo saba que no haba mucho ms que leer. Me haba llamado fracasado no con nimo de ofenderme, sino como quien afirma algo evidente.El despacho de mi ta resultaba agobiante. En realidad lo que me incomodaba era su actitud altiva y distante, como si por haber triunfado en la vida le estuviera permitido mirarnos al resto de la familia por encima del hombro.Me caa mal, pero yo tampoco haba sido nunca su sobrino favorito, por eso me sorprendi cuando mi madre me dijo que su hermana quera verme con urgencia.La ta Marta se haba convertido en la matriarca de la familia, incluso dominaba a sus otros dos hermanos, el to Gaspar y el to Fabin.Se le consultaba todo, y nadie tomaba una decisin sin haber recibido su visto bueno. A decir verdad, yo era el nico que la evitaba y quien, al contrario que el resto de mis primos, nunca buscaba su aprobacin.Pero all estaba ella, orgullosa de haber salvado y triplicado el patrimonio familiar, un negocio dedicado a la compraventa y reparacin de maquinaria, gracias, entre otras razones, a su oportuno matrimonio con el bueno de su marido, el to Miguel, por quien yo senta una secreta simpata.El to Miguel haba heredado un par de edificios en el centro de Madrid, cuyos inquilinos le reportaban buenas rentas todos los meses. Ms all de reunirse con el administrador de los edificios una vez al mes, nunca haba trabajado. Su nica preocupacin consista en coleccionar libros raros, jugar al golf y escapar con la menor excusa de la mirada vigilante de mi ta Marta, a quien haba cedido gustoso esas reuniones mensuales con el administrador sabiendo que ella tena la inteligencia y la pasin necesarias para acertar en todo cuanto haca.As que t al fracaso lo llamas ser una persona decente. Entonces, crees que todos los que triunfan son indecentes?Estuve a punto de decir que s, pero eso me habra supuesto tener un disgusto con mi madre, de manera que decid dar una respuesta ms matizada.Vers, en mi profesin ser decente suele conducir a que te quedes sin empleo. No sabes cmo est el periodismo en este pas. O ests alineado con la derecha o lo ests con la izquierda. No eres ms que una correa de transmisin de las consignas de uno o de otro. Pero intentar contar simplemente lo que pasa y opinar honradamente, te lleva a la marginacin y al paro.Siempre te haba tenido por un chico de izquierdas dijo mi ta con cierta sorna. Y ahora gobierna la izquierdaYa, pero el gobierno quiere que los periodistas afines cierren los ojos y la boca ante sus errores. Criticarlos significa el extraamiento. Dejan de considerarte uno de los suyos y, claro, como tampoco eres de los otros, te quedas en tierra de nadie, o sea en el paro, como estoy yo.En tu currculo pone que ahora trabajas en un peridico digital. Cuntos aos tienes?Me fastidi la pregunta. Ella saba perfectamente que estaba en la treintena, que era el mayor de los primos. Pero era su forma de demostrarme el desinters que senta por m. As que decid no decirle cuntos aos tena puesto que era evidente que ella ya lo saba.S, hago crtica literaria en un peridico de internet. No he encontrado otra cosa, pero al menos no tengo que pedir dinero a mi madre para comprar tabaco.Mi ta Marta me mir de arriba abajo, como si fuera la primera vez que me vea, y pareci vacilar antes de decidirse a hacerme su propuesta.Bien, te voy a ofrecer un trabajo y adems bien pagado. Confo en que ests a la altura de lo que esperamos de ti.No s lo que quieres ofrecerme pero mi respuesta es no; aborrezco los gabinetes de prensa de las empresas. Si he venido a verte es porque me lo ha pedido mi madre.No pienso ofrecerte ningn puesto en la empresa respondi como si fuera una locura el que yo pudiera trabajar en la empresa familiar.EntoncesEntonces quiero hacerte un encargo para la familia, algo ms personal; en realidad, algo privado.Mi ta continuaba mirndome sin estar segura de si no estara equivocndose con su propuesta.Se trata de que investigues una vieja historia familiar: una historia relacionada con tu bisabuela, mi abuela.Me qued sin saber qu decir: La bisabuela era tema tab en la familia. No se hablaba de ella; y mis primos y yo apenas habamos logrado saber algo del misterioso personaje, de quien estaba prohibido preguntar y de quien no exista ni una sola fotografa. La bisabuela? Y qu es lo que hay que investigar?Ya sabes que soy yo quien tiene casi todas las fotos de la familia, y haba pensado hacer un regalo a mis hermanos las prximas Navidades. Por eso empec a seleccionar fotografas antiguas para encargar copias. Tambin busqu entre los papeles y documentos de mi padre, porque recordaba haber visto alguna ms entre sus cosas y, efectivamente, encontr algunas y bueno, entre los papeles haba un sobre cerrado, lo abr y all estaba esta fotoMi ta se volvi hacia la mesa de despacho y cogi un sobre del que sac una fotografa. Me la dio vacilando, como si temiese que yo fuera un manazas y aquella imagen no fuera a estar segura en mis manos. El retrato tena los bordes rotos y el paso del tiempo lo haba impregnado de una ptina amarillenta, pero aun as resultaba fascinante la imagen de una joven sonriente vestida de novia y con un ramo de flores. Quin es?No lo s. Bueno, creemos que puede ser nuestra abuela, tu bisabuela Se la ense a tu madre y a mis hermanos y todos coincidimos en que nuestro padre se pareca a ella. El caso es que hemos decidido que ha llegado la hora de indagar qu pas con nuestra abuela. As, de repente? Nunca nos habis querido decir nada sobre ella. Y ahora t encuentras una foto que crees que puede ser de nuestra antepasada y decides que hay que averiguar qu pas. Tu madre te habr contado algo sobre ellaMi madre me ha contado lo mismo que t has contado a tus hijos: prcticamente nada. No es que nosotros sepamos demasiado; nuestro padre nunca hablaba de ella, ni siquiera el paso del tiempo le mitig el dolor de su prdida. Por lo que s, no la conoci. No lo abandon cuando era un recin nacido? Mi ta Marta pareca dudar entre contarme todo lo que saba o despedirme de inmediato. Supongo que pensaba que a lo mejor yo no era la persona adecuada para abordar el asunto que se traa entre manos. Lo que sabemos respondi es que nuestro abuelo, osea, tu bisabuelo, se dedicaba a la importacin y venta de maquinaria, sobre todo de Alemania. Viajaba mucho, y no sola decir ni cundo se iba ni, menos an, cundo pensaba regresar, lo que, como puedes suponer, no deba de gustar nada a su mujer. Es imposible que ella no se enterara. Si l haca la maleta, supongo que ella le deba de preguntar adnde iba; en fin, esas cosas son las normales. No, l no actuaba as. Tu bisabuelo deca que l llevaba la maleta en la cartera, es decir, le bastaba con el dinero que llevaba encima. De manera que no le haca falta preparar nada, iba comprando lo que necesitaba. No s por qu actuaba as. Pero imagino que eso debi de ser una fuente de conflictos en el matrimonio. Como te digo, tu bisabuelo era muy emprendedor y ampli el negocio, no slo a la venta de mquinas industriales sino tambin a su reparacin, y en ese momento en Espaa se necesitaba de todo. Un da l se march en uno de sus viajes. Durante su ausencia ella haca la vida que en aquella poca acostumbraban las chicas de su posicin. Por lo que sabemos, ella acudi a casa de unos amigos, ya sabes que antes las visitas eran un entretenimiento inocente y sobre todo barato. Uno iba a visitar a unos amigos o familiares una tarde, ellos te la devolvan das despus, y los salones de las casas se convertan, de esa manera, en lugares de encuentro. En uno de esos encuentros ella conoci a un hombre, desconocemos quin era ni a qu se dedicaba. Una vez omos que era marino de la Armada argentina. Parece ser que ella se enamor y huy con l. Pero ya haba nacido el abuelo, ya tena un hijo.S, y de muy corta edad. Lo dej al cuidado del ama, gueda, la mujer que tu abuelo crey que era su madre hasta que, ya mayor, se enter de la verdad. Tu bisabuelo se amanceb con gueda y tuvo una hija con ella, la ta Paloma, hermanastra de tu abuelo; ya conoces esa rama de la familia. En realidad no, nunca habis tenido demasiado inters en que nos conozcamos, slo los he visto en algn entierro respond con cierta insolencia, para provocarla. Pero mi ta no era de las que respondan a una provocacin si no le interesaba hacerlo, as que me observ con un destello de irritacin y decidi seguir hablando como si no me hubiera escuchado. Tu abuelo decidi cambiarse el apellido de su madre, por eso se llamaba Fernndez de segundo. Cuando se cambia de apellido, hay que elegir uno que sea frecuente. Tampoco nunca he conseguido saber cmo se llamaba de verdad respond, harto de la conversacin. No lo sabemos, nunca lo hemos sabido. El tono de voz de mi ta Marta pareca sincero. Y a qu viene ahora ese inters por la historia de vuestra abuela?Esta foto que te he enseado nos ha llevado a tomar la decisin. He hecho copias; te dar una porque puede servirte para la investigacin. Creemos que es ella, pero si no lo es da lo mismo: ha llegado la hora de saber. De saber qu? Me diverta intentar irritarla. De saber quines somos respondi mi ta. A m no me importa lo que fue de esa bisabuela, me trae sin cuidado, yo s quin soy y eso no lo va a cambiar lo que hiciera esa mujer tantos aos atrs. Y a m no me importa que a ti no te importe. Si te encargo este trabajo es porque no sabemos qu nos vamos a encontrar, y los trapos sucios, si es que los hay, prefiero que se queden en familia. Por eso no contrato a un detective. De manera que no te estoy pidiendo ningn favor, te estoy ofreciendo un trabajo. Eres periodista, sabrs cmo investigar. Te pagar tres mil euros al mes y todos los gastos aparte. Me qued en silencio. Mi ta me haba hecho una oferta que saba que no podra rechazar. Nunca haba ganado tres mil euros, ni siquiera cuando trabaj como reportero en televisin. Y ahora que estaba en una situacin profesional lamentable, malviviendo con la crtica literaria para un peridico de la red cuyo sueldo no alcanzaba los quinientos euros al mes, apareca ella como la serpiente que tent a Eva. Quera decirle que no, que se guardara su dinero donde quisiera, pero pens en mi madre, en cmo mes tras mes tena que prestarme para el recibo de la hipoteca del piso que haba comprado y no poda pagar. Bueno, en realidad, me consol dicindome que no habanada de deshonroso en indagar el pasado de mi bisabuela y, encima, que me pagaran por ello. Peor habra sido aceptar un trabajo a cambio de contar y cantar alabanzas al poltico de turno. Creo que con un par de meses tendrs suficiente, no? quiso saber ta Marta. No te preocupes, no creo que tarde tanto en averiguar algo sobre esa buena seora. Para mi desgracia, lo mismo dentro de unos das he terminado la investigacin. Pero quiero algo ms dijo mi ta en tono conminatorio. Qu? pregunt con desconfianza, como si de repente hubiera despertado de un sueo: nadie paga tres mil euros al mes por saber qu fue de su abuelita. Tendrs que escribir la historia de mi abuela. Hazlo como si fuera una novela, o como t quieras, pero escrbela. La encuadernaremos y se ser el regalo que har a la familia la prxima Navidad. Somet a mi madre a un exhaustivo interrogatorio para que recordara cuanto pudiera de su padre, o sea, de mi abuelo. La buena mujer dedic un rato a adornarle con todas las virtudes intentando revolver en mi memoria. Yo lo recordaba alto, delgado, muy erguido, poco hablador. Un da me dijeron que el abuelo haba sufrido un accidente de coche que lo dej impedido en una silla de ruedas hasta que muri. Todos los domingos, cuando yo era un nio, acuda con mi madre a la casa del abuelo. All participbamos de una comida familiar con largas sobremesas en las que me aburra enormemente. El abuelo nos observaba a todos mientras coma en silencio,y slo de vez en cuando intervena. La ta Marta era la menor de los hermanos. Por entonces estaba soltera y viva con l, y por eso se haba hecho cargo de la empresa de mi abuelo, de la misma manera que haba asumido el control de aquella casa enorme y oscura. As que no guardaba nada en mis recuerdos que me diera una pista sobre la madre del abuelo, la misteriosa seora que un da desapareci abandonndolo en manos del ama de cra. Tengo que confesar que comenc la investigacin con desgana, supongo que por lo poco que me importaba lo que pudiera haber hecho una antepasada. Empec a indagar por el lugar obvio: acud a la oficina del Registro Civil para solicitar una partida de nacimiento de mi abuelo.Evidentemente, en las partidas de nacimiento figura siempre el nombre de los progenitores del inscrito, as que era la mejor manera de averiguar cmo se llamaba la madre de mi abuelo. Me preguntaba por qu no lo habra hecho la ta Marta en vez de pagarme tres mil euros por ir al registro. Una amabilsima funcionaria dio al traste con mis expectativas de xito al decirme que no poda entregar una partida de nacimiento de alguien que haba muerto. Y para qu quiere usted una partida de nacimiento de don Javier Carranza Fernndez?Es que es mi abuelo, bueno, era mi abuelo, ya le he dicho que falleci hace quince aos. Ya, por eso le pregunto que para qu quiere usted su partida de nacimiento. Estoy haciendo el rbol genealgico de la familia y precisamente el lo est en que mi abuelo se cambi el apellido materno por un problema familiar. En realidad, no se llamaba Fernndez de segundo apellido, y eso es lo que yo trato de averiguar. Ah, pues no puede hacerlo!Y por qu no?Porque si, como usted asegura, su abuelo se cambi el apellido, entonces su expediente est en el Registro Especial, y slo se puede consultar cualquier dato de ese registro si lo solicita el propio interesado o hay una orden judicial. Est claro que el interesado no puede solicitar nada respond de malhumor. S, eso est claro. Oiga, era mi abuelo, se apellidaba Fernndez y no s por qu. No cree que tengo derecho a saber cmo se llamaba mi bisabuela?Mire usted, desconozco cules son sus problemas familiares y adems no me interesan. Yo solamente cumplo con mi obligacin y no puedo darle ninguna partida de nacimiento original de su abuelo. Y ahora, si no le importa, tengo mucho trabajo what are the top ten books to read Dime quin soy (Spanish Edition)
0 of 0 people found the following review helpful. Lo compre a sugerencia de un amigo porque mi abuela ...By ASellaresLo compre a sugerencia de un amigo porque mi abuela y madre son de Barcelona y vivieron la guerra civil espaola, mi madre de 8 aos y tio de 10 aos fueron refugiados en Fracia por varios meses y viajaron en barco a Centro Amrica...Mi abuela fue una mujer increble, catedratica en la universidad siempre lucho por la educacin, los derechos de la mujer, por los oprimidos. Huyo de Espaa al ser perseguida por el rgimen de Franco.....me llamo la atencin la historia. El libro es demasiado largo mas de 1000 paginas. Las primeras 400 son interesantes y te mantienen interesado y leyendo sin embargo el resto mas de 600 paginas son aburridas, montonas, repetitivas, exageradas, poco crebles.... una mala telenovela. Lastima porque pudo ser un buen libro.0 of 0 people found the following review helpful. good yarn poor structure.By Rene R. Rigal, M.D.Enjoyed the book as the story is captivating. It involves a "Wonder Wooman" who predictably is beautiful, blonde (do blonds have more fun?)' smart, vulnerable and the object of worship by good looking males. Though she bobs along the river of history, she finds herself in the middle of the most important events of the 20th Century. The yarn is good, the dialog is machine gun excellent but it is so predictable! The novel has a flaws in it's selection of Guillermo as the mechanism by which the story is revealed. Poor choice! Amelia and her tribulations could have been revealed in some other more effective and credible fashion. Julia Navarro is no Vargas Llosa or Garcia Mrquez, too bad for us. Frankly, she needed a good editor. A good "beach read" but it will not survive as Literature. Would I read it again, maybe...3 of 3 people found the following review helpful. Un bisnieto se pone, por peticin de su ta ...By Luis Manuel C. MejanUn bisnieto se pone, por peticin de su ta a buscar averiguar la vida y andanzas y el paradero de su bisabuela. La bsqueda lo lleva a Mosc, Londres, Roma, El Cairo, Pars, Barcelona, Mexico, Buenos Aires y a cruzar dos guerras: la civil espaola y la segunda guerra mundial. Para aquellos que en algn momento hemos tenido que hacer bsquedas entre nuestros antepasados es una historia que remueve vivencias propias, para aquellos que no han tenido que hacerlo es, sin duda una historia fascinante